Más de 1.200 víctimas del conflicto armado en el Eje Cafetero recibieron en septiembre sus cartas de indemnización, un paso clave hacia la reparación integral.

La Unidad para las Víctimas avanza en la estrategia nacional “Del Escritorio al Territorio”, que busca acercar la reparación a las comunidades más afectadas por el conflicto armado en Colombia. Durante septiembre, la entidad entregó más de 1.200 cartas de indemnización en Quindío, Caldas y Risaralda, con una inversión superior a los $13.695 millones.
Estas entregas priorizaron a adultos mayores, personas en condición de discapacidad y mujeres, reconociendo la necesidad de llegar con acciones concretas a quienes más lo necesitan.
Un acto de reparación integral
La directora territorial de la Unidad en el Eje Cafetero, Alexandra Ramírez Leal, destacó que el proceso de entrega se realizó en medio de actos culturales, resaltando las tradiciones locales y la resiliencia de las víctimas.
“Dignificar las entregas de cartas debe realizarse desde un proceso integral, por eso llegamos a cada territorio con una oferta cultural que resalte sus tradiciones”, afirmó.
El objetivo es descentralizar la atención y generar espacios que no solo reconozcan el derecho a la indemnización, sino que también fortalezcan la memoria y la construcción de paz.
Historias de esperanza
Entre las beneficiarias está Aurora Sánchez*, quien esperó 15 años para recibir su reparación en Armenia, Quindío. Con el dinero, planea fortalecer su emprendimiento de vestidos de baño:
“Solo tengo una máquina de coser, pero mi meta es crecer y crear nuevos diseños. Esta indemnización me da la oportunidad de continuar mis sueños”, aseguró emocionada.
Acompañamiento a las víctimas
La jornada también incluyó asesoría financiera para el uso adecuado de los recursos y orientación sobre trámites gratuitos como la libreta militar, que las víctimas pueden obtener sin costo.
La Unidad para las Víctimas reiteró que la reparación integral no se limita a la entrega monetaria: implica garantizar el restablecimiento de derechos, el acompañamiento institucional y la construcción de garantías de verdad, justicia y no repetición.















